
Quizás mañana, quizás pasado,
palabras inciertas que se han dejado,
quizás ahora, quizás después,
dudoso camino, todo al revés.
Obligar a nadie podremos,
amenazar de muerte menos,
solo esperar que el tiempo decida,
calmarnos, dejar que el destino diga.
Alcanzar la paciencia deseada,
difícil de conseguir y combatir,
el desespero se presenta incontrolado,
se escapa, no hay claridad en el vivir.
No complicarse la vida en esta senda,
eso es mejor que ponerse una venda,
aguardar callados el momento justo,
es preferible que darse un gusto.
Lo placentero es siempre accesible,
cuando se actúa con inteligencia,
el amor, la amistad y el cariño,
son tan frágiles como un niño.
Y en este camino imperioso mío,
conduzco como la furia un gran río,
domino al final sus aguas desatadas,
que se desbordan siempre incontroladas.
Ranza (Poeta modernista Valenciano)
palabras inciertas que se han dejado,
quizás ahora, quizás después,
dudoso camino, todo al revés.
Obligar a nadie podremos,
amenazar de muerte menos,
solo esperar que el tiempo decida,
calmarnos, dejar que el destino diga.
Alcanzar la paciencia deseada,
difícil de conseguir y combatir,
el desespero se presenta incontrolado,
se escapa, no hay claridad en el vivir.
No complicarse la vida en esta senda,
eso es mejor que ponerse una venda,
aguardar callados el momento justo,
es preferible que darse un gusto.
Lo placentero es siempre accesible,
cuando se actúa con inteligencia,
el amor, la amistad y el cariño,
son tan frágiles como un niño.
Y en este camino imperioso mío,
conduzco como la furia un gran río,
domino al final sus aguas desatadas,
que se desbordan siempre incontroladas.
Ranza (Poeta modernista Valenciano)
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